Salud mental y personas autistas: entender para acompañar
El autismo no es un problema de salud mental, pero las personas autistas tienen mayor riesgo de sufrir ansiedad o depresión. Entender porqué es el primer paso para acompañarlas mejor. Cabe recordar que el autismo es una forma diferente de percibir y relacionarse con el mundo.
Muchas de las dificultades de salud mental de las personas autistas tienen que ver con un entorno que es hostil para ellas: ruidos, luces o cambios imprevistos, exigencias sociales constantes o la necesidad de esconder quiénes son para encajar, lo que se conoce como camuflaje.
Señales como más crisis, aislamiento, pérdida de habilidades adquiridas o cambios en el sueño y la alimentación pueden indicar un malestar que hay que atender y no asociarlo de forma automática a la condición de la persona.
En los diferentes dispositivos de Autismo GURU- la escuela, las residencias y el servicio de terapia ocupacional trabajamos para que el entorno sea previsible y amable: anticipación con soportes visuales, espacios de calma, respeto por los intereses de cada persona y coordinación con las familias y los servicios de salud.
Pero todo empieza por la observación, por estar cerca y saber escuchar a las personas autistas. Quizás, no pondrán en palabras su malestar, pero lo expresarán de otra forma. Cuidar su salud mental significa escuchar, respetar su ritmo, adaptar el entorno para que puedan sentirse cómodas para desarrollarse y seguras para pedir ayuda si sienten que algo no va bien.
Colabora
A pesar del compromiso institucional, la falta de recursos es una constante en la atención a las personas autistel. Queda mucho por hacer. El autismo es una condición que acompaña a la persona a lo largo de su vida. Si quieres ayudarnos a que personas autistas de cualquier edad tengan el recurso que necesitan, puedes hacerlo desde este enlace.